25 agosto 2015

Carta abierta enviada a “Ahora Madrid”, a la Alcaldesa y sus Concejales.

Se dice habitualmente en los medios de comunicación cuando se habla de SOMOS SINDICALISTAS, que es el sindicato afín a PODEMOS, y que ambos nacen al calor de los movimientos sociales surgidos a raíz del 15 M.

Naturalmente que esto es verdad, pero sólo en parte; porque ambas corrientes, tanto la política de PODEMOS, como la sindical de SOMOS, así como otras corrientes sociales como las Plataformas Ciudadanas, como es el caso de “Ahora Madrid”, y las diversa mareas, nacen del hartazgo de las instituciones que han defraudado a la ciudadanía en unos tiempos económicamente muy duros, que nos han obligado a reflexionar acerca de la posibilidad de un cambio profundo de actitudes y de valores, en todas las estructuras de nuestra sociedad.

La ilusión de que ello es posible ha generado unas expectativas sin precedentes en la gran mayoría de los ciudadanos, que esperan y exigen cambios a nuestros dirigentes a unos niveles inimaginables hace sólo unos cuantos meses.

Algo está cambiando. La sensación de que otro mundo menos cruel y más justo es posible. El activismo social ha vuelto a rebrotar con ímpetu, con el ánimo de transformar la sociedad desde abajo y sobre todo desde el ámbito más cercano a cada uno de nosotros, en nuestra empresa, en nuestro barrio, en nuestra casa.

Es ahí donde realmente se ha producido una novedad inesperada. Ante la resignación generalizada que se respiraba en el ambiente social desde hace unas décadas, ahora ha vuelto a renacer en muchas conciencias la ilusión por un verdadero cambio social. Las consecuencias de todo esto son impredecibles y siempre prometedoras.

Y es aquí precisamente donde nos queremos detener un momento, para hablar del hueco que pretende ocupar SOMOS dentro de este cambio de paradigma social.

SOMOS SINDICALISTAS pretende ser un sindicato innovador y moderno, independiente, sin condicionantes estructurales, en línea directa con los ciudadanos. Sin intermediarios que enturbien el mensaje. Sin privilegios ni prebendas que puedan corromper a las personas. Sin liberados y sin subvenciones. Sin exclusiones.

El objetivo de SOMOS SINDICALISTAS es modernizar las actuales estructuras sindicales en las cuales unos cuantos privilegiados se han acomodado, y se permiten tomar las decisiones que nos afectan a todos. Nuestra actitud es dialogante y conciliadora, pero firmemente asentada sobre dos pilares: el equilibrio y la protección de los más débiles.

Aquí hemos de dejar sentado claramente un principio básico de nuestra acción social, los sindicatos deben comprender el nuevo papel que les asigna el tipo de relaciones laborales del siglo XXI. Del mismo modo que la publicidad ya no se dirige a segmentos de población, sino que ha descendido al diseño individual del sujeto, la lucha sindical debe incluir la defensa individualizada de derechos vulnerados y el amparo de situaciones y casos que son generalmente únicos y no colectivos, faceta ésta que no ha sabido comprenderse todavía suficientemente por los sindicatos tradicionales, para los que no es rentable en términos electorales dedicarse a resolver problemas individuales y desatender a los colectivos. Con ello se ha conseguido, cada vez más, que los trabajadores se sientan defraudados por sus representantes sindicales.

SOMOS trata, de este modo, de volver a recuperar esa confianza perdida de los trabajadores hacia sus representantes.

En la tumba del escritor español de origen alemán y francés Max Aub, muerto en México, reza un epitafio con unas palabras llenas de gran humildad y a la vez de una nobleza admirable. Se puede leer, simplemente:

“HIZO LO QUE PUDO”
 
Nada más y nada menos. Si todos y cada uno de nosotros alentáramos ese mismo deseo, e hiciésemos nuestras esas mismas palabras, seguros estamos que otro gallo nos cantaría. Eso se parece mucho, qué curioso, a lo que la ciudadanía del 15M coreaba en la Puerta del Sol…”¡¡¡Sí se puede, sí se puede!!!”

Y eso es precisamente, y no otra cosa, lo que deseamos que identifique significativamente a SOMOS con PODEMOS y otras Plataformas Ciudadanas, todos los movimientos hemos apostado porque cada uno de nosotros, a su modo, “haga lo que pueda”. Y “se puede”, ¡¡¡vaya si se puede!!!

Hace apenas cinco meses hubiera sido imposible imaginar que, por ejemplo, Ada Colau y Manuela Carme na estuvieran al frente de las alcaldías de las dos capitales más importantes de nuestro país. La ilusión de la ciudadanía por llevarlas hasta allí ha sido desbordante.

Pero no sólo existe una ilusión desde fuera de las instituciones, también desde dentro de este Ayuntamiento los trabajadores estamos esperanzados con el cambio. El cambio, por ejemplo, de los ambientes laborales degradados que han proliferado con la connivencia y a la sombra del Partido Popular en el Ayuntamiento.

Desde el sindicato SOMOS vivimos con preocupación la enorme distancia existente entre lo que se nos cuenta que ocurre y lo que realmente percibimos que nos está ocurriendo en nuestros trabajos dentro del Ayuntamiento.

Hemos asistido en los últimos años a un deterioro enorme en la calidad de las relaciones laborales dentro de una Administración Pública justa y digna. Los jefes “puestos a dedo” a través de L.D. que padecemos en nuestros puestos de trabajo no se recatan en dar por sentado el carácter instrumental que tienen las personas que trabajamos en las dependencias municipales. Con este tipo de moral, el marco laboral favorece el crecimiento en puestos directivos de individuos expertos en instrumentalizar y manipular a los demás para sus fines propios.

Las conductas de falta de trabajo en grupo, colaboración, participación, motivación y, en algunos casos, acoso laboral y el comportamiento tóxico han proliferado enormemente con este caldo de cultivo; actitudes llenas de emociones negativas, tales como el miedo, la cólera, la rabia, el menosprecio hacia los trabajadores y compañeros. Todo esto ha sido amparado y alentado por unos Jefes y directivos que han sido cómplices y ejecutores, y han permanecido insensibles a lo que nos estaba sucediendo ante los ojos de todos.

Los empleados públicos tienen que ser independientes para poder velar por la función publica justa para los ciudadanos. Es una perversión que sean “nombrados a dedo”. En SOMOS SINDICALISTAS estamos convencidos de que si los empleados públicos tuviéramos más independencia no hubieran sucedido los casos de sobreendeudamiento por despilfarro y corrupción en nuestra Administración Pública.

Algunos individuos, que los especialistas en estos temas no dudan en calificar como psicópatas, han sido elegidos en muchos casos, para llevar adelante el trabajo y dirigir a las personas en semejante entorno. Los directivos más fríos, los más carentes de la empatía suficiente para sufrir por el que sufre, los que no reparan en mentir si es necesario, o de hacer cualquier cosa para alcanzar su propósito, son estos los que han medrado en muchas dependencias de nuestro Ayuntamiento. Llevamos ya demasiado tiempo soportando esta situación y se nos ha hecho ver que este deterioro era inevitable; el mal se ha cronificado y los trabajadores sometidos a semejante entorno tóxico estamos cada vez más exhaustos, estresados, hostigados y quemados. 

Por ello, convencidos de que esta situación es insostenible, si queremos un cambio dentro de nuestro Ayuntamiento de Madrid debemos propiciar y llevar a cabo una drástica renovación del personal directivo y de los altos cargos del Ayuntamiento. No es posible el cambio con las mismas personas, es materialmente imposible; lo creemos sinceramente.

Estamos esperando con una enorme ilusión que se produzca, en primer lugar una necesaria y esperada reducción de altos cargos y también una la renovación dentro de los Gerentes, Subdirectores, Jefes de Servicio y otros Jefes de nuestras dependencias, que venga gente nueva a través de procesos que garanticen la igualdad, mérito y capacidad, con nuevas maneras, con otra disposición al diálogo, al entendimiento y a la comprensión de los problemas de los ciudadanos y los trabajadores públicos.

Existen actualmente en nuestro Ayuntamiento de Madrid generaciones de Técnicos que están esperando a ocupar algún día puestos de dirección con las mejores actitudes y aptitudes y poder así ser promocionados en su carrera profesional.

“Ahora Madrid” nos dirigimos a vosotros, es ahora o nunca; este es el momento.

Sed valientes, confiad en los empleados públicos para llevar a cabo el cambio desde dentro. Estamos aquí para propiciar ese cambio con las mayores garantías; existen empleados públicos que os pueden ayudar.

Si estos cambios tan saludables en las maneras de concebir la Dirección de personas y la organización no se llevaran a cabo en nuestro Ayuntamiento, habrán defraudado Vds. las esperanzas de la inmensa mayoría de los trabajadores de esta Corporación y habrán colaborado a perpetuar la
situación de grave deterioro que se vive en nuestras
dependencias, deterioro que repercute en la ciudadanía.

LOS DELEGADOS DE SOMOS SINDICALISTAS
ATM. AGENCIA TRIBUTARIA MADRID